No lo odio, pero me da algo de bronca ser incapaz de extrañar algo/a alguien. Bah, ni siquiera, es simplemente incómodo.
Porque si alguien te dice:
-¡Te extraño!
Vos la podés pilotear diciendo algo cómo
-¡Aww, que linda!
y todos conformes.
Pero si el desgraciado pregunta:
-¿Me extrañaste?
Queda medio forro decirle
-No, la verdad no... Para nada.
choca un poquito...
Lo gracioso es que, últimamente, no puedo detener el vómito honesto que me sale de la boca. Como que antes tenía algo así como un filtro y era capaz de, por lo menos, alivianar el golpe. Ahora algo se debe haber roto porque las cosas salen sin pensarlas
Tampoco es como si sufriese por ello.
En fin, que mi incapacidad para extrañar me preocupa un poco, más que nada por el entorno social, pero como lo social últimamente me importa tres carajos, no sé muy bien de qué viene esta entrada.
Completamente de acuerdo señora... me pasa lo mismo...
ResponderEliminar