Justo cuando creo que Supernatural no puede sorprenderme más, ni traer nada nuevo a la mesa, hace cosas como esta. La verdad, tenía mucho cagaso de que la temporada siete fuese una porquería, que no terminase como la serie se lo merece.
Pero, gracias a Dios, otra vez me equivoqué.
(y ahora es cuando empiezo a perder la cordura)
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